Desde mediados del siglo XX, la población mundial ha seguido con un alto crecimiento poblacional, incluso con unas bajas tasas de natalidad en numerosos países, ya que a la fuerte y constante reducción de la mortalidad se ha unido el aumento generalizado de la esperanza de vida, Así, en 2000 se llegaba a los 6000 millones de habitantes en el mundo, a 7000 millones en octubre de 2011 y a los 7200 millones en octubre de 2013. Desde el año 2000 a octubre de 2013 la población ha seguido aumentando significativamente, del orden de 92 millones al año.
Además las más recientes proyecciones demográficas constatan que la población mundial seguirá en aumento hasta alcanzar los 9730 millones, en 2050. Un crecimiento a todas luces excesivo,el mayor desarrollo demográfico recaerá en las regiones más pobres de la tierra.
En cuanto a los datos demográficos por países, la India superará a China en las próximas décadas colocándose en el país más poblado antes del 2050, seguido por China, Estados Unidos, Indonesia, Nigeria, Pakistán, Brasil y Bangladesh. China (gracias a la política de un hijo por familia) descenderá ligeramente su población en las próximas décadas, aumentando su población todos los países más poblados hoy en día (a excepción de Rusia). Estados Unidos, seguirá aumentando su población de forma significativa, siendo el único país desarrollado que aumentará su población de forma apreciable ya que todos los demás son y serán países pobres o en vías de desarrollo, siendo el país con mayor crecimiento demográfico, Nigeria, que es un país africano que según datos, llegará a casi triplicar su población en las próximas décadas.
Según los expertos de la ONU ya dentro de 12 años, en 2025, en nuestro planeta habrá 1000 millones de habitantes más. A comienzos del próximo siglo, el número de personas podría superar los 16600 millones.
La población del planeta aumentará de manera espectacular en las regiones más pobres del mundo advierte la ONU. En total los países en desarrollo experimentarán en crecimiento de 2300 millones de personas hasta el año 2050, mientras que la población de las regiones desarrolladas seguirá estable e incluso algunos países desarrollados verán disminuir su población.
La mejora y cuidado en la alimentación al igual que el mayor desarrollo de la medicina y fármacos, ha ayudado no sólo a disminuir la mortalidad infantil, sino también a aumentar la esperanza de vida del ser humano. Desde finales del siglo XIX hasta el 2012, la esperanza de vida de un recién nacido se multiplicó por dos, pasando de 39 años a 77,7 años, lo que también facilita la cantidad de personas viviendo de forma simultánea en el planeta Tierra. Ahora la pregunta sería, ¿hasta cuándo seguiremos creciendo a esta velocidad?. Seguramente un siglo más. Según las estimaciones de las Naciones Unidas, para finales del siglo XXI, la población mundial se estabilizará en torno a los 10000 millones de personas, Lo cual dejaría una segunda pregunta en el aire, sobre la que no existe un consenso entre los expertos: ¿puede el mundo soportar el gasto de agua, comida y energía de tanta gente?.
Las principales consecuencias que conlleva el excesivo crecimiento poblacional son:
* Una mayor contaminación y deterioro medio ambiental a nivel mundial
Es probable que se suscite un cambio climático más perjudicial, ya que se prevé que las emisiones globales de gases de efecto invernadero se eleven en 50% principalmente debido al incremento de 70% en las emisiones de CO2 relacionadas con la generación de energía. La concentración de estos en la atmósfera podría alcanzar 685 partes por millón hacia 2050. Como resultado, se proyecta que el aumento de la temperatura media global sea de entre 3ºC y 6ºC hacia el final del siglo, lo cual superará la meta acordada internacionalmente de limitarlo a 2ºC.
El aumento de las temperaturas a nivel mundial supondrá una variedad de consecuencias climáticas directas e indirectas ante la trayectoria actual de las emisiones de gases de invernadero a nivel mundial. A continuación se señalan las principales conclusiones de un informe realizado por un grupo de eminentes científicos.
* La tala indiscriminada de bosques y selvas
Las zonas de bosques y selvas más vulnerables son las situadas en climas tropicales y subtropicales, las de mayor biodiversidad del planeta. Allí, vastas extensiones de bosque húmedo han sido arrasadas por ejércitos de leñadores y topadoras de desmonte. El uso de estas tierras para cultivos agrícolas y cría de ganado resistente al calor, así como la utilización de los recursos naturales con fines diversos dio como resultado la deforestación progresiva de tales áreas. Expertos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente calcularon que sólo en América Latina y el Caribe, Asia y África se ha llegado a talar hasta una superficie equivalente a la de un estadio de fútbol por minuto.
*Agricultura y sobrepastoreo
* Uso masivo de los recursos naturales
La sobreexplotación de los recursos naturales se produce cuando se extraen los organismos o se explotan los ecosistemas a un ritmo mayor que el de su regeneración natural. Por lo tanto, son varias las actividades que ocasionan este problema. El mayor impacto de la sobreexplotacón es la pérdida de biodiversidad, es decir, la extinción del recurso, lo cual tiene otras consecuencias, tanto ambientales como socioeconómicas al perderse una fuente importante de ingresos.
Un recurso natural fundamental para los seres vivos es el agua. El agua ha sido considerada comúnmente como un recurso renovable, cuyo uso no se veía limitado por el peligro de agotamiento que afecta, por ejemplo, a los yacimientos minerales. Los textos escolares hablan, precisamente, del "ciclo del agua" que, a través de la evaporación y la lluvia, devuelve el agua a sus fuentes para engrosar los ríos lagos y acuíferos subterráneos, y vuelve a empezar.
* Grandes construcciones de edificios y vías de comunicación
* Mayor facilidad de contagio de enfermedades
El cada vez mayor número de personas que habitamos la Tierra junto con las mejoras técnicas en los medios de comunicación y mayores y mejores vías de comunicación da lugar a que mucha gente contagie enfermedades en un espacio de tiempo reducido y que estas enfermedades, muchas de ellas mortales, lleguen a cualquier punto del mundo.
De entre la gran cantidad de enfermedades que se pueden contagiar se pueden destacar: el sida y la gripe aviar.
El sida se convirtió en la epidemia del siglo XX, y la proyección cara al futuro sobre la expansión de esta enfermedad se transforma en una considerable carga para los saturados sistemas asistenciales de la mayoría de los países afectados.
Muchos factores se encuentran afectados por el impacto del sida. Este impacto no se limita con exclusividad a las estadísticas sanitarias. Plantea además un grave problema económico dado el alto costo que implica la asistencia médica de los pacientes. Asu vez, el sida tiene una repercusión social, y ha modificado conductas y hábitos.
Las malas condiciones de vida, las dificultades para lograr un acceso fluido a los sistemas de salud y las carencias educativas de gran parte de la población, favorecen el crecimiento incesante de la epidemia.
Desde un punto de vista científico debe reconocerse que se ha avanzado en el conocimiento de la fisiopatogenia de la infección, los mecanismos de daño inmunológico, sus formas clínicas, su evolución a través del tiempo y la prevención y el tratamiento de muchas infecciones oportunistas que son habitual causa de muerte de los pacientes. El empleo de drogas antiretrovirales mejoró y prolongó la sobrevida de los enfermos.
Pero la realidad nos muestras que la enfermedad todavía no tiene un tratamiento curativo, y es por esta razón, la lucha debe centrarse en adecuadas tareas de prevención en la lucha contra el sida. Y es la educación la clave de la prevención en la lucha contra el sida, y debe actuar como refuerzo en los sistemas de salud.
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